En los últimos seis meses, desde agosto de 2020, el precio de los combustibles aumentó en ocho oportunidades, registrando un alza acumulada de casi el 35%, casi en línea con la inflación oficial minorista para todo el 2020, que fue del 36,1%.
Sería deseable que los salarios sean tan importantes como los balances trimestrales de las petroleras, a la hora de recuperar nominalidad.
Hay que empezar a controlar la motricidad fina de la mano de los muchachos, porque la lapicera siempre se les va para el mismo lado.

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