Mientras esperan para vacunarse, se puede oír a un saxofonista, a una cantante o a un guitarrista.

Además, los reciben con caramelos. Participan distintos artistas locales. Para las personas que llegan a vacunarse es un alivio. Distanciamiento y uso del barbijo, parte del protocolo.

Recibir la vacuna contra el Covid 19 puede ser un momento de gran alivio, aunque también durante la espera muchas personas experimentan ansiedad o nerviosismo. Para que el instante previo al pinchazo sea más ameno, en Laguna Larga tuvieron una idea curiosa: hacerlo con música en vivo.

La propuesta del municipio fue bien recibida por los distintos artistas locales y por los vecinos. La vacunación se realiza en el salón del club Newells Old Boys. Laguna Larga, a 66 kilómetros de la ciudad de Córdoba, tiene menos de ocho mil habitantes.

Mientras esperan para vacunarse, se puede oír a un saxofonista, a una cantante o a un guitarrista. Todos músicos del lugar, que incluso hacen canciones a pedido de la gente.

Según el intendente Matías Torres, los artistas lo hacen voluntariamente. “Ofrecen distintos géneros musicales. Folklore, pop y otros. También participa la banda municipal”, señaló.

Mabel Gonzales es exdirectora de una escuela de Laguna Larga. Le tocó vacunarse el último miércoles.

“Mientras esperábamos algunos minutos, para ver si había alguna reacción adversa, un hombre empezó a tocar temas a pedido. Le pedí un bolero y lo hizo. Me sentí muy contenta y feliz”, dijo la mujer a La Voz.

Además, destacó que todo el operativo fue cuidado. Según dijo, apenas llegó le ofrecieron caramelos. “Luego me indicaron el lugar a donde me tocaba a mí. La directora del hospital, mientras esperaba que la vacuna se descongele, nos explicó todo sobre las vacunas. Después vino una enfermera al lugar a donde estaba sentada y me dio el pinchazo”, contó.

Hugo Falcinelli dijo que tuvo muchas sensaciones “buenísimas”. “Vacunarse con música en vivo distiende. No creo que a nadie le disguste. Es lindo ver a nuestros artistas acompañándonos”, señaló.

Para Hugo la alegría fue doble. Además de recibir la vacuna, lo hizo en las instalaciones del club Newells Old Boys, del que es fanático y del que además fue dos veces presidente. Sus hijos le dicen que fue al club que ama para que le diera inmunidad.

Los vecinos aseguran que todo se da en un marco de respeto a las medidas de distanciamiento y uso de barbijos. Entre el martes y miércoles último se vacunaron a más de 500 personas.

Estela Gacera contó que se aplicó la primera dosis. Y comentó que escuchar música en vivo le sirvió para entretenerse y no pensar en otras cosas. Según dijo, notó que las demás personas estaban relajadas. Para Carlos Mateos, en tanto, la experiencia fue sencillamente “maravillosa”.

TOCAR PARA ALEGRAR

Escuchar música suele darnos placer. Algunos especialistas indican que ayuda a procesar emociones como el miedo o la tristeza.

A sabiendas de eso, distintos artistas locales se sumaron a la propuesta de llevar música al vacunatorio.

Hugo Arrollo es saxofonista y profesor de música en un colegio de Laguna Larga. Para él participar de esta iniciativa es un motivo de alegría.

“Es un placer tocar y hacer música en este contexto. Escuchar música hace bien al alma y al corazón. La gente lo recibe bien. Ojalá les guste lo que hago”, dijo

Hugo no está solo en esto. A la iniciativa también se sumaron Cintia Charri, cantante en una banda de Rock y Pop, y el guitarrista Franco Sampablo, profesor de música en el conservatorio local.

Charri dijo que para ella es un orgullo formar parte de esto. “Revaloriza nuestro trabajo, muy afectado en época de pandemia. Además, logramos que la situación sea más amena para la gente que llega al vacunatorio”.

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