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El gabinete de Martín Llaryora: Victoria Flores será la ministra de Ambiente

El gabinete de Martín Llaryora: Victoria Flores será la ministra de Ambiente

Luego de su gira por Estados Unidos y Roma, el gobernador electo llega a Córdoba este martes. Encabezará un acto con la responsable de la nueva cartera provincial. La transición con la campaña nacional de fondo.

Martín Llaryora arribará a la ciudad de Córdoba en la mañana del martes e inmediatamente retomará su actividad para conjugar la gestión en la Municipalidad de Córdoba, la campaña nacional de Juan Schiaretti y el armado del gabinete que lo acompañará en el gobierno de la Provincia a partir del 10 de diciembre. Durante dos meses, ese armado se irá descubriendo a progresivamente, en medio de un trajinar en el que cada gesto cobrará un sentido específico.

Tras una gira por Estados Unidos y Roma, Llaryora moverá fichas empoderando a una de las, extraoficialmente, confirmadas en su primer gabinete: la titular del Córdoba Obras y Servicios de la Municipalidad de Córdoba (COyS),Victoria Flores.

El intendente que será gobernador llegará al aeropuerto de Córdoba pasadas las 8.30 y recorrerá una de las obras en ejecución en la capital. Luego encabezará un acto en el que donará motocarros a los recuperadores urbanos de la ciudad que entregaron sus caballos y, a partir de una ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante y una posterior política llevada adelante por el ente que encabeza Flores, dejaron atrás la etapa de la tracción a sangre en la capital mediterránea.

Con ese tipo de políticas, el peronismo capitalino viene renovando la agenda del cordobesismo desde la llegada de Llaryora a la intendencia. Desde el primer día de su gestión, hubo una decisión política para avanzar sobre temas en los que el peronismo solía quedar expuesta a multiplicidad de críticas y cuestionamientos. Uno de esos tópicos tiene que ver con el factor ambiental, quizás uno de los ejes que más le costará abordar a Schiaretti en su participación del segundo debate del próximo fin de semana.

El COyS es el nombre que bajo la gestión Llaryora asumió el por entonces Ente de Servicios y Obras Públicas de la Municipalidad. Se trata de un ente autárquico que tiene a cargo la limpieza de la ciudad, pero que también avanza en la gestión de las tareas de reciclado en los denominados Centros Verdes y los Centros de Transferencia. Con el paso del tiempo y la decisión de convertir a la ciudad en una referencia global de la economía circular, el área comenzó a crecer y a extender su campo de acción.

De hecho, de la mano de esa apuesta, cuando la gestión cumplió su primer año, el propio Llaryora impulsó la creación del Ente Bio Córdoba “con el propósito de generar un cambio profundo en materia de educación ambiental y protección animal” y “recuperar, conservar y proteger la biodiversidad, revalorizando la flora y la fauna autóctona, los derechos de los animales y los pulmones verdes” de la ciudad.

Ese perfil de gestión, que fue creciendo a partir de las iniciativas que empujaron el expansionismo llaryorista por el resto de la provincia, es el que los equipos del gobernador electo quieren proyectar como marca registrada en su desembarco en la administración provincial. Por eso, aunque nada se oficializará en boca de Llaryora hasta tener resuelto el mapa político nacional y su consecuente impacto en Córdoba, los equipos que marcaron el rumbo en la Municipalidad capitalina serán los elegidos para encabezar el Ministerio de Ambiente que Llaryora creará a nivel provincial.

¿Quién es Victoria Flores?

Dentro de la militancia capitalina, el nombre de Victoria Flores cuenta con un peso específico que la destaca entre el resto de los funcionarios que acompañaron a Llaryora durante su gestión en la capital. Hija de la histórica dirigente Olga Riutort, creció a la par de José Manuel de la Sota, y militó desde su temprana juventud en el peronismo de la ciudad.

Se alejó de la estructura del PJ cuando acompañó a su madre en la batalla contra la conducción partidaria. Por afuera, llegó a ocupar un espacio clave entre los sectores que se opusieron a la gestión de Ramón Mestre. Allí la acompañó su esposo, Miguel Siciliano, con quien regresaron oficialmente al peronismo en la previa a las elecciones del 2019, cuando Llaryora fue ungido candidato primero e intendente después.

Él desembarcó en el gabinete y ella decidió dejar su banca en el Concejo Deliberante para agarrar un hierro caliente y hacerse cargo del ente en el que estaban empleados los trabajadores nucleados en el podereoso Sindicato Único de Recolección de Residuos y Barrido de Córdoba (SURRBaC). “Lo dio vuelta”, resumen en su entorno.

La impronta que logró imprimir al área también le sirvió para levantar el perfil público, a punto tal que su nombre fue uno de los que se puso en la mesa para disputar la candidatura de que finalmente quedó en manos del viceintendente Daniel Passerini. El pasilleo local también la ubicó en esa posible fórmula y en las listas que se armaron para los legislativos provinciales y municipales. Su ausencia era una de las grandes incógnitas que dejaban esos cierres, que ahora se empieza a develar.

Y en el fondo, la campaña de Schiaretti

Antes de emprender su regreso, el gobernador electo cumplió con el correcto protocolo institucional y político del cordobesismo. A través de las redes sociales saludó a los dirigentes que el domingo participaron de las elecciones en Villa María, Bell Ville y Laboulaye; y levantó la participación de Juan Schiaretti en el debate presidencial.

Mirando desde lejos, el intendente quedó “contento” con la performance del gobernador en Santiago del Estero y se esperanza con que esa participación sirva para poner a Schiaretti nuevamente “en carrera”. Aunque resulte obvio, está claro que Llaryora no piensa que el candidato de Hacemos por Nuestro País puede llegar a pelear por la presidencia, aunque si augura un empuje para garantizar una buena elección en la provincia, que le permita al cordobesismo colar al menos dos bancas en la Cámara de Diputados.

Con ese objetivo en la mira, se reunirá con Schiaretti, con sus equipos provinciales y también con Passerini y el staff capitalino. Ya dejó en claro que quiere a todo el peronismo trabajando en la candidatura nacional del espacio, y mientras otea lealtades y perfiles, termina de darle forma a su primer gobierno.

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