El exmandatario cumplirá la regla tácita y cederá la posta al gobernador, que analiza no ocupar el cargo y proponer otro nombre. El rol de Daniel Passerini.
Juan Schiaretti renunciará a la presidencia del Partido Justicialista (PJ) de Córdoba y propondría ese espacio a su sucesor en la gobernación, Martín Llaryora. ¿El argumento? La presidencia la ejerce quien gobierna, aunque la función puede ser delegada como ocurrió con Carlos Caserio durante parte de los gobiernos de los fundadores del cordobesismo.
Desde el entorno de “el Gringo” informan que aún no se ha enviado la nota de renuncia y pedido de traspaso al partido, aunque sería inminente ya que responde a una regla no escrita: el que administra la provincia, conduce la fuerza.
Pese a que la decisión debe ser analizada por el Consejo Provincial del PJ, se descarta que haya contratiempos u oposiciones a la propuesta. Ahora bien, se verá si es Llaryora quien, efectivamente, ocupe el sillón del peronismo local o si decide pasar la posta a alguien de su confianza, tal como ha sucedido en otras gestiones.
En el Panal adelantaron a Letra P que está analizando si asume o delega. “La tradición es delegar”, remarcan. Los nombres posibles se mantienen bajo siete llaves.
Cada una de las fuentes consultadas asegura que Llaryora debería asumir, lo mismo que el intendente Daniel Passerini en la conducción capitalina del partido. Por el momento, reinaba la sorpresa por la noticia que pone afuera de la conducción partidaria al tres veces gobernador. Es que la renovación de autoridades debería darse el año que viene, sostuvo un dirigente bien informado del cronograma interno.
Con el tic tac del reloj electoral apurando nombres y propuestas, Llaryora sale a relucir su gestión: anuncios de obras públicas (en tiempos de recortes libertarios), actos compartidos con funcionarios de Javier Milei y buena relación con el TSJ de Córdoba.
Ahora, como presidente pro témpore de la Región Centro -conformada por Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe- busca plasmar un “centrismo” como nuevo orden de poder. No estará solo. Con el radical Maximiliano Pullaro ensayarán una convivencia que podría terminar en el armado de listas cruzadas en octubre, alejados de La Libertad Avanza y del peronismo de Cristina Fernández de Kirchner (CFK).
Schiaretti hace lo suyo. También se acerca a Santa Fe. Este lunes el exgobernador visitó a Pullaro a días del domingo 13 de abril, fecha en la que se celebran las elecciones convencionales constituyentes en la Bota.
Llaryora y Schiaretti tienen prioridades que exceden la vida partidaria. El gobernador tiene que atender la gestión, la carta fuerte del cordobesismo para cada batalla electoral; y su antecesor está dedicado a armar, de una vez por todas, una vía de centro y transversal que pueda ser alternativa a la oferta libertaria y kirchnerista.
“Hay que enderezar lo que se torció y ordenar lo que se desordenó”, escribió Cristina Fernández de Kirchner en octubre, cuando anunció su candidatura como titular del Partido Justicialista (PJ).
CFK cuestiona el alineamiento con los gobernadores y el dialoguismo con Milei y busca intervenir los PJ provinciales. Ya lo hizo con Salta y Misiones. ¿Apuntará con las mismas intenciones a Córdoba?
El Partido Peronista de Córdoba, fundado en 1947, desde hace unos años nada en sentido opuesto al PJ nacional, hoy conducido por la expresidenta.
Los salmones cordobesistas se posicionan en contra del kirchnerismo, ideología apuntalada desde que José Manuel de la Sota era gobernador de la provincia.
En el último tiempo, entre los que han sido voceros de esa oposición se encuentran la propia esposa de Schiaretti, la senadora Alejandra Vigo, como el ministro de Gobierno de Córdoba, Manuel Calvo y la espada de Llaryora en la Legislatura, Miguel Siciliano.
La presidenta del PJ nacional mantiene buenas migas con el exdiputado y exintendente de Leones, Fabián Francioni, la diputada Gabriela Estévez y el legislador y exintendente de Embalse, Federico Alesandri, sus alfiles apuntalados en tierras meditarráneas, ambos críticos de las gestiones del cordobesismo.
Fuente: Letra P